Es normal que el útero se contraiga durante el embarazo, siempre y cuando lo haga de manera espontánea y sin que cause molestia o dolor (sensación de peso y presión en el bajo vientre, dolor en la cadera y sensación de cólico o dolor abdominal). En cambio no es normal que el útero se contraiga de manera rítmica y regular ( contracciones cada 10 minutos por más de una hora) antes de la semana 37 del embarazo, ya que esto indica la posibilidad de que ocurra un nacimiento prematuro.

Conforme avanza el embarazo y a partir del quinto mes, la mujer sentirá que el vientre se endurece algunas veces al día, sobre todo como respuesta a movimientos bruscos y súbitos.

Estas contracciones del útero son normales en tanto no adquieran características de ser contracciones de parto (que se incrementan en intensidad, duración y frecuencia conforme pasa el tiempo).

Algunos médicos indican que la mujer no deberá tener más de 10 contracciones al día, sin embargo, resulta más conveniente que la mujer vigile la actividad del útero ante la presencia de contracciones “diferentes” a las que ella está habituada a sentir diariamente. Es decir, si habitualmente siente varias contracciones al día y tiene identificadas sus características y las sensaciones que le producen, se dará cuenta cuando el útero se comporte de manera diferente ( el útero está contrayéndose de forma y periodicidad distinta a como lo hizo ayer, anteayer o la semana pasada.).

Cuando la mujer percibe que las contracciones que está teniendo son diferentes, molestan y le crea ansiedad, esta es una señal inminente de que deberá llamar al médico y notificarle lo que está sucediendo.

Cuando sientas más contracciones de las habituales, debes recostarte, relajarte y descansar, tomar un jugo de frutas o ingerir alimento rico en carbohidratos, así como 2 ó 3 vasos de agua. Si a pesar del descanso las contracciones siguen presentándose, o bien reanudan en cuanto vuelves a tus actividades normales, deberás comunicarte con tu médico inmediatamente, quien te dará indicaciones precisas para evitar un parto pretérmino (antes de tiempo).

¿QUÉ ES UNA CONTRACCIÓN?

Las contracciones ocurren cuando el músculo uterino se contrae y se siente duro, luego se relaja y se siente blando. Estas contracciones van y vienen. Podrías o no sentir dolor en el abdomen, muslos y la parte baja de la espalda. Las contracciones que ocurren con demasiada frecuencia pueden provocar un parto antes de término.

¿CÓMO SENTIR UNA CONTRACCIÓN?

– Flexiona el brazo y haz fuerza tocando el bíceps. Está duro.
– Relaja el brazo y siente el músculo. Está blando.
– Siente la parte superior de tu abdomen mientras estás acostada sobre tu lado izquierdo. Si está blando esto no es una contracción y puedes hundir fácilmente tus dedos apretando el vientre hacia adentro. Si está duro, esto es una contracción y no vas a poder hundir los dedos hacia adentro con facilidad.


PASOS DE LA AUTO-PALPACIÓN.

La auto-palpación es una forma muy útil para saber reconocer si tienes contracciones, así como el ritmo y la duración de estas. Sigue estos pasos una vez al día o en cualquier momento que sientas contracciones frecuentes.

Comienza a partir de la semana 24:

– Toma uno o dos vasos de agua, jugo o leche.
– Ve al baño y desaloja tu vejiga.
– Recuéstate de lado usando almohadas para apoyarte y sentirte cómoda.
– Coloca tus dedos en la parte superior de tu vientre.
– Siente tu vientre y mide el tiempo de tus contracciones durante una hora.
– Anota cuánto tiempo duran las contracciones y la frecuencia entre una y otra.
– Notifica al médico si sientes contracciones cada 10 minutos o menos en una hora.

¿QUÈ ES PARTO ANTES DE TÉRMINO?

Parto antes de término es el parto que comienza antes de que termine la semana 36 del embarazo. Ocurre cuando la matriz (útero) se contrae (contracciones) y hace que el cuello del útero se abra (dilate). Entonces el bebé nace demasiado pronto. Los bebés que nacen entre la semana 22 y la semana 37 se consideran prematuros y usualmente se transfieren a las Unidades de Cuidado Intensivo neonatal.

Es muy importante que durante el embarazo cuides que tus actividades disminuyan con relación a cuando no estabas embarazada, no realices trabajos que ameriten esfuerzo y tengas por rutina descansar una o dos veces al día.

Es común que la mujer embarazada pueda desarrollar infecciones de las vías urinarias. Muchas veces estas Infecciones son asintomáticas (no existe ardor o dolor al orinar, o sensación de querer seguir orinando cuando ya se desalojó la vejiga), y pueden desencadenar un trabajo de parto prematuro. El médico te indicará que debes realizar exámenes periódicos de tu orina, con el objeto de conocer si hay infección a pesar de no sentir dolor.

Toma muchos líquidos (de 10 a 12 vasos de agua al día), preferentemente jugos de cítricos (naranja, limón, guayaba) ricos en vitamina C que aumenta las defensas de tu organismo y disminuye la posibilidad de infecciones en vías urinarias. Tomar muchos líquidos permite a los riñones trabajar con eficacia. Vigila las características de la orina que debe ser clara y sin olor ofensivo. Si no es así, seguramente necesitas aumentar la ingesta de líquidos. Vigila la cantidad, calidad y molestia de las contracciones de tu matriz (útero) y disminuye tu actividad física si fuera necesario.

¿CÓMO SE SIENTE EL PARTO ANTES DE TÉRMINO?

Aprende a reconocer estas señales de parto pretérmino para proteger a tu bebé:

– Contracciones: Contracciones del útero que estén separadas por 10 minutos o menos. Pueden o no sentirse con dolor
– Dolor de espalda y cadera: Sientes dolor de espalda Y/o cadera. Puede ir y venir y no ceder si te recuestas y descansas (dolor muscular por vicio postural.
– Cólicos en el vientre: Sensación de cólico o retortijón que se acompaña con la dureza del abdomen. Pueden ir y venir o ser constantes.
– Presión: El abdomen y el bebé se sienten pesados o como si estuviera empujando hacia abajo. La presión va y viene.
– Goteo o salida de chorros de líquido por la vagina: Puede que el parto pretérmino se inicie con la ruptura de la «bolsa de las aguas «con la consecuente salida de líquido por la vagina.
– Cambios en el flujo vaginal: Puedes notar que el flujo cambia, se presenta con mucosidad o sanguinolento (rosa o marrón).

Comunícate inmediatamente con tu médico si notas alguna de estas señales o síntomas de gripe o dolor severo, principalmente si se acompañan de contracciones regulares del útero.

Con la ayuda de tu médico puedes detener un parto antes de término y evitar que tu bebé nazca demasiado pronto. La mejor incubadora es el vientre de la madre.

LCCE Elena Leyva Hernández

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